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Instructor fitness, ¡es hora de creer en ti mismo!

Instructor fitness, ¡es hora de creer en ti mismo!

El famoso entrenador del reino unido, Lee Smith, se ha convertido, a lo largo de su carrera profesional, en un magnífico presentador que demuestra que cada paso (por muy lento que parezca) es importante a la hora de crecer. Ahora bien, en este artículo mostraremos cómo este gran instructor, al inicio de su trayectoria, jamás imaginó tener tanta seguridad al presentar frente a una gran cantidad de personas. En primer lugar, el conocido entrenador expone que nunca le ha gustado ser el centro de atención, a pesar de que, cuando se para en la tarima, los ojos de todos los presentes están puestos en su comunicación verbal y corporal.

Las circunstancias difíciles pueden abrir puertas

Cuando Smith salió del colegio, y a causa de su dislexia, decidió no seguir estudiando y empezó a trabajar en el sector de la construcción. A pesar de que su trabajo demandaba gran parte de su tiempo, él nunca olvidó su gran pasión: el fútbol. Con la práctica de su deporte favorito, llegó el hábito de ir al gimnasio, una rutina que él adoptó fácilmente. Al notar los grandes beneficios que le traían el deporte y el ejercicio para su vida, ingresó a trabajar (en horarios muy cortos) en un centro deportivo de su ciudad. Con el paso del tiempo, encontró en este trabajo parcial su gran vocación, renunció a su trabajo en la construcción y empezó a trabajar de tiempo completo en el centro deportivo. Dejó la herramienta por el ejercicio.

No sólo tuvo que pasar por las dificultades de su dislexia, el ambiente familiar de Smith también fue un factor fundamental a la hora de explicar su falta de seguridad en sí mismo. Cuando era pequeño, su familia vivía en un hogar muy pequeño, en donde debía compartir habitación con sus hermanos y sus papás siempre le exigieron perfección en lo que hacía, así que este instructor creció creyendo que su esfuerzo no era suficiente.

Así pues, con el paso de los días, la gerente de clases grupales del centro deportivo le informó a Smith que le había apartado un cupo para asistir a un módulo de RPM, él le comentó que no era muy bueno exponiendo en público, ya que en su época escolar sufrió de considerables señalamientos por sus dificultades al leer. Sin embargo, la gerente veía en él, el talento necesario para crecer en el sector deportivo, así que decidió persuadirlo con el tema de su salario. Es así como nuestro gran instructor aceptó esta excepcional propuesta. Poco a poco, realizo más módulos y encontró en sus entrenadores de RPM, BODYCOMBAT y BODYPUMP, la confianza en sí mismo que fue la base principal de su éxito.

El éxito está en tu personalidad

En medio de sus entrenamientos, una de las mentoras de Lee Smith le recomendó tomar un módulo avanzado para instructores (AIM) de BODYCOMBAT, allí encontró a una de las mejores entrenadoras del mundo, Rachael Newsham, quien le comentó que no habría entendido su clase, si no lo hubiera visto cara a cara, es decir, tus lecciones fitness deben ser reflejo de lo que eres como persona. Nunca tienes porqué olvidar quién eres, de dónde vienes y a dónde quieres llegar; esa debe ser la base de tu carrera como instructor fitness.

Lee Smith hizo su primera grabación de una masterclass (RPM 78) en Amsterdam, allí se encontró con otra gran entrenadora Kylie Gates, que le hizo ver cuál era el único toque que le faltaba para ser un exitoso instructor fitness: incluye tu personalidad, cree en ti mismo y disfruta lo que haces. A partir de allí, él abrió los ojos y empezó a trabajar con su mejor herramienta: su propia identidad. Después de lucirse en su primer video, lo invitaron a Nueva Zelanda para filmar RPM 81.

A este país de Oceanía fue mucho más seguro de sí mismo y creyendo aún más en sus habilidades. Sin embargo, los tracks con los que le tocó dictar eran verdaderamente desafiantes para él, ya que eran muy musicales, por lo que debía intentar transmitir la pasión del entrenamiento, pero también el ritmo de la música. Este reto lo desconcertó tanto, que volvió a dudar de sí mismo. Aprendió a manejar los tracks con mucha música gracias a un amigo que le dio consejos y sugerencias para manejar estas situaciones. Su amigo fue de gran ayuda, ya que todo se lo explicó con la terminología que más le gusta: la del fútbol.

Finalmente, es claro que este gran entrenador está ­ciertamente agradecido con su labor: con esta labor encontró su familia y su pasión. Pero lo más importante, se encontró a sí mismo.

Así que, instructor fitness, no lo pienses más y cree en ti. Si quieres tener más consejos para crecer en tu carrera y conocer sensacionales programas de entrenamiento físico, visita la página de Les Mills

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