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EL MEJOR CONSEJO SOBRE DIETA CON EL CUAL ESTARÁS FELIZ EN 12 MESES

Por: Niki Bezzant para Fit Planet Les Mills

Si deseas hacer un cambio en la forma en que comes, hazlo pequeño pero sostenible, de esa manera puedes hacerlo en 12 meses y podrás mostrar los resultados.

La evidencia ha demostrado durante décadas que las dietas no funcionan.

La mayoría de nosotros lo sabemos y la ciencia lo ha demostrado una y otra vez. La mayoría de las personas que siguen una dieta eventualmente recuperarán el peso perdido y muy probablemente más.

En el camino, las personas que hacen dieta también pueden estropear su metabolismo y su relación con los alimentos.

Y, sin embargo, parece que la naturaleza humana nos atrae a las dietas y formas restrictivas de comer. Esa tentación es particularmente fuerte después de los momentos de indulgencia,  después de la época de fiestas, en donde intentamos borrar nuestros excesos con cualquier régimen de pérdida de peso que se encuentre de moda.

Es la promesa de la solución rápida lo que nos atrae, como saben los creadores de las dietas.

Y sí, si haces dieta puedes perder peso puesto que hay reglas y restricciones. Cualquiera que sea el plan (en ayunas, bajo en carbohidratos, crudo, etc)  hay alimentos que están prohibidos, lo que significa que seguramente comeremos menos de estos.

Pero también sabemos que la única forma de mantener el peso es apegándose a esa dieta de por vida. Como cualquiera que haya estado a dieta sabe, eso es casi imposible.

Una encuesta reciente mostró que casi uno de cada cuatro (23%) de los encuestados dijo que había seguido una dieta para bajar de peso en el último año. Las mujeres superan en número a los hombres y el 20 por ciento de los encuestados dijeron que habían probado una dieta baja en carbohidratos, el 17 por ciento había intentado el ayuno intermitente y el 11 por ciento había probado la dieta Keto. Probablemente hubo algún cruce entre estos grupos de personas que intentaron más de una dieta.

“HAY EVIDENCIA DE QUE CUANTO MÁS JOVEN ES UNA MUJER CUANDO COMIENZA SU PRIMERA DIETA, ES MÁS PROBABLE QUE USE COMPORTAMIENTOS DE CONTROL DE PESO EXTREMOS CUANDO LLEGUE A LOS 30 AÑOS”.

Es desalentador ver que los jóvenes son los que más se dejan atraer por las dietas. Los números saltan a uno de cada tres en las dietas para bajar de peso entre las personas de 15 a 34 años. Una cuarta parte de este grupo también había probado dietas bajas en carbohidratos y en ayunas.

Las razones no son claras pero los efectos pueden ser malos. Hay evidencia de que cuanto más joven es una mujer cuando comienza su primera dieta, es más probable que use comportamientos de control de peso extremos cuando llegue a los 30 años. Hacer dieta siendo muy joven también hace que las mujeres sean más propensas a abusar del alcohol e irónicamente son más propensas a tener sobrepeso u obesidad a medida que envejecen.

La alimentación restrictiva también puede interferir con nuestras cabezas. Cambia nuestra relación con la comida, convirtiéndola de algo simple – hambre, satisfacción y placer -a complejidad- sobre privación, negación y juicio propio. Para algunas personas eso puede significar un descenso a la alimentación desordenada.

Los dietistas y nutricionistas registrados siguen cada vez más un enfoque de “no dieta”; negándose incluso a pesar a las personas que acuden a ellos para recibir tratamiento, a favor de centrarse en otros beneficios que las personas pueden obtener de la aceptación del cuerpo y de comer para la salud.

Entonces, si no estás a dieta, ¿qué?

La respuesta puede estar en simplemente cambiar el cómo pensamos. Significa un cambio de las dietas a la dieta: de corto a largo plazo. Y pensar en la dieta como la forma en que abordamos otras cosas que hacemos para nuestra salud en general.

El experto en nutrición, el Dr. David Katz, Director fundador del Centro de Investigación de Prevención Yale-Griffin de la Universidad de Yale, lo expresa así: “No ‘hacemos’ ejercicio; nos ejercitamos, y en general, con la esperanza de ponernos en forma y mantenerlo “.

Entonces, cuando hacemos cambios en la forma en que comemos, es importante considerar si el cambio, abandonar los carbohidratos o eliminar los productos lácteos o cualquier otra ‘regla’ restrictiva, es algo que podemos mantener por el resto de nuestra vida. Si la respuesta es no, sería mejor considerarlo.

En general, los pequeños cambios funcionan mejor que los drásticos. Y una serie de cambios pequeños pero sostenibles será mucho mejor para nuestra salud a largo plazo que saltar en el  ciclo de las dietas de recuperación.